viernes, 22 de febrero de 2019


COMPORTAMIENTO EQUINO


El caballo es de carácter muy dócil y noble. Puede uno aproximarse a él con seguridad. Aunque algunas veces, si es muy joven y asustadizo, recela del hombre como depredador del que se puede esperar un ataque ya que no son  animales territoriales en el sentido literal del término. Si esto lo hiciera un caballo hecho y derecho, la responsabilidad sería casi siempre al trato inadecuado del hombre.No hay por qué ser un tirano, pero deberemos imponer sus límites.
Queda claro que no tenemos más fuerza que el caballo, pero tenemos mucho más poder mental que él. 
 Es por ello que cualquier persona que quiera entrar en el fascinante mundo de los caballos debería proponerse antes tratar de meterse en su mente. Intentar pensar como ellos. Conocer su forma de relacionarse, cómo actúan sus sentidos y cuáles son sus impulsos. Entendamos que los caballos no conspiran contra nosotros ni tratan de hacernos la vida imposible. Están haciendo lo que les permitimos. Son como niños de cinco años con quinientos kilos. Pondrán a prueba sus límites para ver hasta dónde los dejamos llegar. Es su comportamiento natural. Cuando un caballo pierde la confianza en las personas o su disposición a escucharnos, la única alternativa es trabajar con su cerebro. Con su increíble capacidad para reprogramar su conducta.

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